¡¡Despedida a Bety!!

Hoy, 31 de marzo del 2014, despedimos a una catequista y preceptora del Instituto, pero más que nada, a una gran amiga.

Luego de compartir grandes momentos, la despedida se torna difícil, por esto entrevistamos a Bety con el fin de compartir sus momentos en la Institución.

  • ¿Cuántos años trabajaste en el colegio?
    B: Trabajé 18 años
  • ¿Qué experiencias tuviste?
    B: Como preceptora, mi mejor experiencia es el contacto con los jóvenes porque yo vengo de trabajar a nivel “Parroquia” en la Catequesis, y yo cuando entré a la escuela empecé a trabajar así. Como vieron, tener Catequesis en el aula no es muy agradable, pero entonces viví una hermosa experiencia cuando empecé con todas mujeres porque hacíamos muchas convivencias, a su vez eso me dio un contacto muy lindo con los jóvenes. Después, en la preceptoria ya era como un contacto diario, entonces realmente a pesar de la diferencia de generación para con ustedes, siempre tuvieron buena onda conmigo, depositaron mucha confianza en mi, me aceptaron y también aprendí mucho, ya que al haber tanta diferencia yo no estoy muy interiorizada en la música de ustedes ni en las cosas que le gustan. Ni hablar de los primeros varones que entraron a la escuela, fue hermoso, ¡venían a preguntarme cosas que los varones necesitaban saber! Las chicas lo mismo, el hecho de la confianza, el cariño que me demostraron y vivir esta vida… Rejuvenecí.
  • ¿Pensabas que tu recorrido por el colegio iba a durar todos estos años?
    B: No, primero no pensaba que iba a trabajar en la escuela, yo vine cuando tenía 4 años a entrar al María Auxiliadora toda la primaria ya que secundaria no había y la hice en la escuela de Comercio. Después volví en la Unión de Ex Alumnas y como mamá de la escuela, por mi hija, pero nunca pensé que iba a venir a trabajar y menos pensé que iba a tener una trayectoria como catequista, y como preceptora ya me quedé. Realmente no pensé que eran tantos años y que además iba a estar tan contenta.
  • La Institución sufrió momentos complicados, ¿Pensaste en algún momento alejarte? ¿Cómo lo superaste?
    B: Los momentos complicados, a ver… apoyando, queriendo estar, estando al lado de mis compañeros. Por ahí, lo más duro que yo viví, dentro de la escuela, fue la ida de las hermanas que fue duro… y después la pérdida de Raquel. Eso fue un momento que no sabía como acompañar a los alumnos, que querían tanto a Raquel y que habían perdido el apoyo. Ese era un compromiso doble, el estar con los chicos pero además ayudarlos a superar la pérdida de un ser tan querido. Ese hecho creo que fue el momento más duro de mi trayectoria en la Institución.
  • ¿Destacás alguna época en especial en el colegio?
    B: Destaco mis dos primeros años porque eran todas chicas, y realmente fue hermoso ese tiempo con ellas. También, al primer varón que entró en un quinto año, Andrés, con todas las mujeres y demostraba cariño y confianza siempre. Además, ¿cómo no destacar el momento en que trabajé como preceptora, mi hijo y yo, juntos? Ser compañera de mi propio hijo fue hermoso.
  • ¿Cómo terminaste tu último día?
    B: Re emocionada, súper feliz. Que me despidan así delante de todo el alumnado, y también del curso que ya egresó… Muy emocionada, la verdad no quiero llorar demasiado pero seguramente cuando llegue a casa voy a tener un rato bien largo para descargar todo lo acumulado -añade risas-. Estoy feliz de jubilarme, así voy a poder disfrutar de mis hijos que están lejos y de mis nietos aunque también está esta etapa de acá donde yo siempre fui muy feliz.
    Cuando leí este cuentito hoy que dice “hice una Catedral”, es así, ¡Hice una Catedral! Nunca me sentí rechazada por nadie, ni por mis compañeros ni por los alumnos ni por los directivos… por nadie. Siempre fui feliz, acá adentro.
  • A partir de mañana, ¿Cuáles son tus planes?
    B: A partir de mañana, a las tres de la tarde, me subo al colectivo para ir a visitar a mi hija y a mi nieta que están en La Plata. Después, mis planes más próximos serían recibir a mi otro nieto que va a nacer en junio. Y luego, si Dios quiere, vendo mi casa y voy a vivir a Esquel, así comienzo una nueva vida diferente, jubilada ya con mi marido, y quizá haremos lo mismo que acá: estar al servicio de la Iglesia y de la Parroquia.
    Espérenme que ya voy a volver con tortas a visitarlos para los actos y demás -añade risas-.

Finalizando esta entrevista, Bety agradece:
B: Muchas gracias por el cariño de todos, el apoyo y soporte de estos años, no voy a olvidar ninguno de sus gestos. Además, quiero agradecer a Claudia, a cada quinto y sus maravillosos blogs, que siempre recurrieron a mi por ayuda. ¡Sigan haciendo excelentes trabajos!
Siempre que necesiten de mi, estaré a su ayuda.

Luego de tan conmovedoras palabras, hablamos con un allegado amigo de ella: Aldo, quien quiere agregar unas palabras más para su despedida.

  • ¿Desde cuándo la conocés? 
    A: A Bety yo la conozco desde la Iglesia digamos, después cuando ingresé a la escuela es como que tuve un acercamiento más reciente que me ayudó a ser su amigo, amigo de su familia, y de su hijo sobre todo, Pablo. En el colegio fue donde se fortaleció nuestra amistad, donde compartimos todas las mañanas y no solamente el trabajo, sino también las alegrías y tristezas.
  • ¿Cómo terminaron la mañana juntos? ¿Se van a seguir viendo?
    A: Si obvio, seguramente, yo tengo una amistad muy especial con ella y su familia y seguramente nos vamos a volver a ver. Tal vez no en el ámbito de siempre que nos veíamos todas las mañanas, por ahí se va a extrañar eso, además ella es muy servicial y a nosotros siempre nos tuvo como a sus hijos. Yo tengo casi la edad de Pablo, un poco más chico todavía, y siempre me ha tratado como si fuera su hijo, además de sus compañeros que siempre nos atendió a todos… todas las mañanas nos esperaba con el café, y están todos esos detalles que por ahí uno no los tiene sobre todo si sos varón y medio bruto para hacerlo -añade risas-. Ella tenía sus propios detalles como la palabra justa, o pedirle ayuda en algo y ella enseguida estaba a tu disposición dándote una mano, y los buenos días energéticos que compartíamos juntos… Voy a extrañar eso sin duda.
  • ¿Cómo pensás que le irá fuera de la Institución?
    A: Muy bien, ella la rema siempre y es el sostén para toda su familia. Uno por ahí se hace problema por pequeñas cosas y ella no, le veía el lado positivo y contagiaba alegría. Para mi es una persona especial en mi vida, ella con sus pequeños gestos nos da felicidad, y hay que reconocer que es un pilar.
  • ¿Qué le desearía para su nueva vida?
     A : Le deseo que disfrute de la vida, de su familia, que le dedique todo el tiempo el mundo además, y que no se olvide de nosotros, de los amigos, y los compañeros, que ésta es su casa desde que empezó siendo alumna y se va siendo docente, pero que puede venir cuando quiera, y la vamos a recibir con los brazos bien abiertos.

Directivos, profesores, alumnos y amigos tedeseamos una buena nueva vida. Esperamos que disfrutes cada momento que se te presente, y obvio ¡¡Que nos visites!!

Con cariño Instituto María Auxiliadora.

One comment

  1. Betty · marzo 31, 2014

    Queridos Chicas y chicos del IMA, queridos compañeros TODOS… Gracias por tanto Amor, por estar en las buenas y las malas Gracias, muchas Gracias. Y a vos María va este pedido.”María Auxilio de los Cristianos ruega por todos ellos” Que Tata Dios los Bendiga. Los quiero y los voy a extrañar Betty.

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